CASO
LINA CARO, EJEMPLO DE RESILIENCIA Y SUPERACIÓN
Hechos
Lina Caro, mujer de 52 años, nacida el 26 de Septiembre de 1968, oriunda del pruebo de Maria la Baja (Bolívar), llegó a Bogotá en septiembre del 2008, huyendo de las amenazas de un grupo paramilitar en un bus que abordó en Cartagena. En la huida, no se le concedió tiempo ni espacio de empacar o despedirse de sus conocidos, ya que Lina tuvo que venirse con la ropa que tenía puesta, y en compañía de su nieta (y unas pocas pertenencias), ya que su hijo para ese momento se encontraba prestando servicio militar.
Lina condena al paramilitarismo como el responsable principal de sus amenazas, debido a que en anteriores ocasiones ella consignó ciertas reclamaciones al Ministerio del trabajo tras ser despedida sin justa causa de la empresa de chances donde laboraba. Añadido a lo anterior, para esas épocas, su madre y padrastro fallecieron por lo que se excuso unos días para encargarse de los trámites funerarios.
Relata, tiempo después, que fue Peyito Vásquez quien le avisó de la orden emitida por el grupo de asesinarla, que fue la razón por la que alcanzó a huir a tiempo. Peyito era un exparamilitar, que tiempo después tuvo que pagar con su vida el precio de haber delatado las intenciones asesinas.
Luego de llegar a la capital, buscó refugio en el municipio de Soacha, donde también acudió a diversas entidades estatales como la Unidad de Atención y Orientación a los Desplazados, y la Unidad para las Víctimas, y también a organizaciones no gubernamentales como el Servicio Jesuitas Refugiados en Colombia y Trasvida, todo esto con el objetivo de que le fueran restituidos sus derechos tras haber sido víctima del conflicto armado.
Un par de años después de los acontecimientos mencionados anteriormente, la señora Lina y su esposo proceden a mudarse al departamento de Sucre con su esposo debido a que ahí estaba la familia de su cónyuge, sin embargo al poco tiempo de mudarse la familia de su esposo la empezó a discriminar por ser mayor que él y por ser una persona afrodescendiente, por lo cual su esposo le dijo que se devolvieran a Bogotá, pero Lina le dice que ella no va a ir con él puesto que el clima frio le causa problemas de salud, así que ella se queda sola en Sucre y empieza a subsistir de la venta de tintos en un mercado local. En ese mercado se encontraba un grupo de microtráfico el cual le cobraba un “impuesto” por dejarla vender tintos en el mercado, tiempo después esta banda delincuencial le pide a la señora Lina que venda drogas en el mercado, ella se reúsa a vender esto así que ellos le aumentan el precio del impuesto que antes era de 2000$ a más de 10000$ podría; semanas después de realizar ese aumento en el cobro del dinero procedieron a amenazarla diciéndole que ellos no necesitaban más dinero de ella que lo que necesitaban era que ella vendiera la droga y si no lo hacía entonces la iban a matar, Lina procede a denunciarlos pero esta banda criminal se entera de esto y le dicen que si sigue así la van a matar, por lo cual Lina acude a las autoridades de la zona y le ayudan a irse a Bogotá, tiempo después gracias a la ayuda del secretario de gobierno Lina logra mejorar su situación de seguridad y hoy en día trabaja con la unidad de víctimas. Se podría establecer que esta persona sufrió 2 veces de desplazamiento forzado en su vida por culpa de la violencia.
Implicación de la psicología social
Toda esta situación provocó que Lina tras buscar el apoyo de diversas organizaciones y comunidades, empezará a brindar igualmente ese mismo apoyo a otras mujeres que hayan pasado por la misma situación, les recomienda que no solo busquen la ayuda o el auxilio económico del estado, sino que salgan en búsqueda de las diversas oportunidades, debido a que, Lina afirma con convicción que para una calidad de vida, se necesita vivienda, salud, educación y empleo, y para esto se debe trabajar duro, y recibir de este trabajo, la ayuda y remuneración necesaria para obtener estos servicios.
En Colombia, el desplazamiento forzado parece aumentar cada año de manera desproporcionada, por el momento se conocen 7.936.566 desplazados víctimas del conflicto armado, en las cifras oficiales. Es por esto que Lina, ha dirigido sus esfuerzos a apoyar a las mujeres que resulten afectadas por esto, ya que ella conoce de primera mano, al haberlo vivido en carne propia, que lo más duro de este desplazamiento, por lo general, es la adaptación al nuevo lugar, por factores como el rechazo, la discriminacion y la estigmatización por parte de las personas de dicho lugar. Debido a esto, muchas puertas están cerradas, al igual que muchas oportunidades (sobre todo las laborales).
Lina, siguiendo las enseñanzas de Ignacio Martín Baró apoya su granito de arena y alza su voz contra la violencia, los desplazamientos, la fuerza, y todos los grises panoramas que estos representan. Ella encarna un mensaje de resiliencia, de superación personal, y de bondad.
Análisis de los actores:
Uno de los actores fundamentales en este caso es el Estado, el cual se debe tratar desde dos ópticas diferentes, la primera es la falta de protección y garantías que debe ofrecer en diversas zonas del país, especialmente aquellas más desprotegidas, en las cuales las amenazas de grupos delictivos son inminentes. Esta falta de apoyo ocasiona una gran situación de violencia y peligros para todas las personas que viven en estas regiones. La segunda perspectiva es la del apoyo que el Estado les brinda a las víctimas que sufren de este tipo de actos delictivos, podemos darnos cuenta de que, aunque el Estado no brinda una ayuda absolutamente íntegra, con todo lo necesario para que estas personas recuperen su situación de vida óptima, sí les brinda un buen apoyo y las herramientas necesarias para que puedan seguir adelante con su subsistencia, instalándose en albergues y ayudándoles a encontrar un trabajo para subsistir.
Por otra parte, en esta conmovedora historia de Lina, estudiamos al grupo paramilitar presente en su ciudad natal, Maria la Baja, como el principal actor delictivo y victimario de los hechos acontecidos, puesto que fueron los responsables del desplazamiento forzado de Lina y de muchos habitantes más, ya que según los datos del gobierno, María La Baja acumula en los últimos años la exorbitante cifra de 29.394 desplazados, cifra que resulta aún más alarmante teniendo en cuenta que este municipio tiene un total de 50.000 habitantes aproximadamente. A pesar de esto, como lo hemos recalcado anteriormente, cada individuo debe ser estudiado particularmente, el mejor ejemplo de ello se puede evidenciar con alias “Peyito” quien perteneciendo al grupo paramilitar, terminó siendo asesinado por haberle delatado a Lina que su vida corría peligro, resultando esto en que muchos de los victimarios son víctimas, dentro de un contexto de violencia e irrespeto por completo del valor de la vida humana.
Además de lo anterior, evidenciamos como, según la historia de Lina, la familia de su esposo la discriminó por ser negra y mayor que él, lo cual la condujo nuevamente a tener que empezar de cero. No obstante, la valentía de Lina y su espíritu emprendedor la sacaron adelante mediante la venta de tintos. Para ese entonces, entra un nuevo actor victimario, el grupo de microtráfico presente en la terminal donde realizaba sus ventas representó nuevamente un obstáculo para el progreso y desarrollo de la vida digna que llevaba en construcción, vida que, se ganaba honradamente mediante el fruto de su esfuerzo. Lo anterior se debió a que fue nuevamente amenazada de muerte, esta vez por parte de esta banda criminal al negarse a participar en el negocio de la droga y posteriormente delatarlos ante las autoridades competentes.
Finalmente, pero no menos importante, evidenciamos como todos los actores juegan un papel fundamental en el contexto de violencia colombiana. Desde los grupos al margen de la ley, las víctimas y victimarios presentes en todos los bandos, hasta el propio Estado. Eso sí, como lo hemos recalcado con anterioridad, consideramos que cada caso representa un universo en particular y por lo tanto debe ser abordado individualmente, con la ayuda íntegra por parte de las instituciones estatales para el restablecimiento de derechos y mejores garantías, para que de esta manera se pueda esclarecer la verdad, se materialice la justicia y se protejan a las víctimas para la no repetición, en busca de la paz.


